ANÁLISIS

Análisis: Assassin’s Creed: Odyssey

Una enorme Grecia Antigua con infinitas posibilidades, pero con una fórmula que empieza a oler a quemado.

Dentro de las compañías que tienen la intención de hacer su agosto en la campaña de Navidad, Ubisoft nos presenta su principal propuesta apoyándose en una de las sagas qué más le han ayudado a consolidar su presencia internacional en los últimos años: Assassin’s Creed Odyssey. Ya hemos podido jugar durante un montón de horas a esta última entrega y a continuación os ofrecemos nuestro análisis y valoración.

La última obra de Ubisoft nos sitúa en la antigua Grecia, en concreto en las guerras del Peloponeso. Un periodo caracterizado por la lucha de poder entre Atenas y Esparta. Un sistema democrático y un sistema totalitarista que el juego se esfuerza en enseñarnos en sus dos vertientes. Encarnaremos Alexios o a Cassandra, pero el argumento no variará demasiado, ya que ha sido diseñado para que cada uno de los hermanos haga de protagonista y antagonista respectivamente conforme avanzamos en la aventura.

Sin duda uno de los principales reclamos de Assassin’s Creed Odyssey es su mundo abierto, uno de los más grandes que hemos podido disfrutar en los últimos años. Sin duda es vastísimo y requiere un ingente número de horas llegar tan sólo a recorrer de pasada cada uno de los rincones de la Grecia antigua, bastante bien recreada. Contiene detalles como los templos polícromos o las estatuas pintadas, tal y como hubiéramos encontrado en la Grecia de su época. Además el juego fuera de su hilo argumental nos permite tomar parte en una serie de batallas que nos permitirá decantar el conflicto hacia el lado ateniense o Esparta.

El aspecto jugable es prácticamente idéntico al que pudimos disfrutar en Assassin’s Creed Origins, sin embargo se han añadido algunas novedades de cara al desarrollo de la aventura. Tales como diálogos interactivos qué varían la progresión argumental de la aventura, muy similar al que podemos encontrar en los juegos de Bioware.

Visualmente también es idéntico al juego del año pasado de la misma saga. No podemos dejar de tener la sensación de que el odiado por el público Assassin’s Creed Unity era el que gozaba de un mejor apartado gráfico a pesar de la legión de bugs de la que la comunidad se quejó. Este nuevo motor gráfico que la compañía estrenó en Ghost Recon Wildlands tiene una menor atención al detalle pero mucha más estabilidad de cara al conjunto global del juego. Pero esto no le convierte en un juego desmerecedor de unos gráficos que realmente son de lo mejorcito que podemos ver en su generación. Además el apartado sonoro es correcto y goza de un muy decente doblaje al español.

El aspecto donde mayormente destaca este Assassin’s Creed es su apartado jugable. Sin duda, la sensación de libertad y exploración nos hará gastar horas y horas explorando cada uno de los rincones de la Antigua Grecia. En este caso además se ha tenido especial atención a que el desarrollo de la aventura sea lo menos y lineal posible, permitiendo gastar ingentes cantidades de tiempo en descubrir cada uno de los rincones que nos ofrece tan vasto mundo.

Vuelve a uno de los aspectos más aclamados de la saga como son las batallas navales, pudiendo gestionar nuestro barco y su tripulación, así como una serie de comandantes. Por tanto podemos llegar a la conclusión de que este nuevo Assassin’s fusiona algunos de los apartados que más fama le han granjeado en anteriores entregas. Tiene una gran atención a la exploración, a un desarrollo no lineal de la aventura, batallas navales y en general se convierte en un título muy redondo. Así que disfrutaréis especialmente si os gusta la libertad y la exploración dentro de un juego al que vais a echar horas y horas.

Mención especial es que esta vez los personajes históricos están perfectamente insertados en la aventura. Las anteriores entregas tenían en el problema de que a veces se nos presentaban a estos mismos como un cameo un poco entrado con calzador, pero sin embargo esta vez volverán a tener un papel fundamental y justificado dentro del desarrollo argumental.

A modo de conclusión, es muy fácil criticar a Ubisoft hoy en día, pero es innegable que nos ofrece todos y cada uno de sus productos con unos estándares de calidad altísimos. La atención al detalle y la buena jugabilidad que nos ofrece para todos aquellos que no nos dejamos llevar por la opinión colectiva de Internet, podremos disfrutar de una nueva aventura permitiendo que la saga tenga una entrega más para perdernos en un mundo vastísimo.
Esperemos que la dejen reposar durante un tiempo para que la volvamos a coger con más nostalgia y atención que se merece como bien sucedió un año atrás.

  1. He visto una captura de pantalla del protagonista colgando de lo que parece ser la chorra gigante del Coloso de Rodas. Si eso no es un argumento de compra, no sé lo que es.

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