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Doom 64 EX, la conversión a Pc que no sabías que querías

Regreso a los Infiernos

Cuando Quake abanderó la llegada de los shooters totalmente en tres dimensiones, hubo una plétora de buenos juegos que fueron ignorados por el público solo por el hecho de no haberse pasado a la nueva tecnología.

Uno de estos juegos fue DooM 64. Desarrollado por Midway bajo supervisión de Id Software, fué lanzado para la Nintendo 64 en 1997 casi simultaneamente a Goldeneye 007, y este último eclipsó con sus innegables virtudes un juego que era una experiencia para un jugador bastante buena. Tampoco ayudó la nomenclatura: Al haberlo llamado “64” en lugar de “DooM 3”, la gente pensó que se trataba de otro port más del juego original.

Antes de la oficialmente titulada como tercera parte de 2004, y mucho antes del rebooth de 2016, DooM 64 vino a demostrar que podía haber vida en la franquicia más allá del juego original y su primera secuela. El juego partía de la base del original, para añadir características que permitía el nuevo hardware: a unos sprites redibujados y de mayor resolución, filtrado de todas las texturas del juego, para la ocasión, se le suma el uso de niebla de fondo (climática y para reforzar la atmósfera del juego, que no para ocultar pop-in, inexistente en el juego), iluminación ambiental progresiva…

El argumento le sitúa justo después de lo acontecido en DooM 2, con un destacamento de marines enviado de nuevo a las instalaciones de la UAC en las lunas Deimos y Phobos para eliminar los demonios que quedaron allí tras los dos juegos anteriores. Visto en retrospectiva, el juego tiene más de tercera parte que el remake/rebooth que fué el DooM 3, cuya historia no estaba directamente relacionada con la línea temporal de los anteriores.

doom64 0

De manera oficial este título ha permanecido como una exclusiva de la ilustre máquina de Nintendo, así que durante algún tiempo la única forma de jugar sin errores o glitches derivados del mundo de la emulación era rastrear una copia de segunda mano del cartucho y jugarlo en la máquina original. Los fans de DooM, sin embargo, no podían dejar las cosas así, así que en un primer momento se intentó la realización de un mod que alterase por completo los lanzamientos originales para PC de forma que los niveles, los sprites de los monstruos y las armas fueses identicos al juego de N64. El resultado, llamado DooM 64 TC absolution (TC por Total Conversion, y Absolution como guiño a “the Absolution”, el título empleado para Doom 64 durante su etapa de desarrollo).

Sin embargo, al tratarse de un mod, el comportamiento del juego y las armas eran las propias de DooM 2 y, por lo tanto, diferentes del D64 original, así que Samuel “Kaiser” Villarreal se autoimpuso la tarea de realizar una conversión, una reimplementación total que usase el juego original como base. El resultado, DooM 64 EX, es lo más parecido a un port del juego original a PC que núnca tuvimos, y mantiene todo el aire tenebroso y características del juego original. Si bien el juego precisa de una rom de la versión USA del cartucho original, para extraer su propio archivo wad usando una utilidad que viene incluída con la descarga.

Esto hace que respete el material de base hasta el más nímio detalle, hasta el punto de compartir la pantalla inicial con el copyright, y la intro en tiempo real en la cual todo tipo de criaturas combatían entre sí en una versión gigante del logo del juego, emulando los créditos del Batman de Tim Burton.

Sin embargo y a pesar de esta fielidad al original, esta suerte de conversión a PC no se priva de nada y cuenta con la ventaja de disponer de un menú de configuración con todas las chucherías visuales posibles: interpolación de fotogramas para pasar de los 30FPS del original a unos fluídos 60FPS, posibilidad de cambiar a resoluciones HD, adaptandose a su vez a las diferentes relaciones de aspecto de las mismas (soporta tanto 4:3, como 16:9 o 16:10 sin problemas), mouselook, crosshair, guardado en cualquier momento, controles preparados para PC…

De hecho, este último apartado, el de los controles configurables, transforma radicalmente la experiencia. Las mejoras de esta versión modernizan la experiencia de juego. El juego original contaba con el escollo de tener que lidiar con la poco ortodoxa disposición del mando de la Nintendo 64. A pesar de que el juego original permite la reconfiguración de todos los controles, la peregrina posición de los mismos en el mando no era la óptima en un juego cuyo estilo exige hacer strafe lateral rotando alrededor de enemigos que arrojan continuamente proyectiles al jugador.

Dicha incomodidad se esfuma por completo ante la fluidez del combo ratón y teclado (o mando de xbox para PC, automaticamente detectado por el juego y para el cual incluye iconos de botones personalizados), amén de la posibilidad de mirar arriba y abajo, lo cual ayuda a navegar y orientarse por unos niveles que, forzando los límites del motor del doom original, tienen pasarelas e incluso habitaciones completas superpuestas entre sí.

Estas facilidades son de agradecer en un juego que resulta de todo menos fácil, y que una vez superados los primeros niveles empieza a lanzarnos oleadas de barones del infierno, cacodemonios y aracnotrones sin piedad.
El juego abandona muy pronto la ambientación espacial para teletransportarnos al infierno, sin transiciones intermedias como en el juego original. En el infierno, todo está compuesto de fortalezas de piedra y pantanos que recuerdan más a Quake que al primer Doom.
Sin embargo, merece la pena darle una oportunidad aún a día de hoy, con las luces apagadas y la adrenalina a tope, mientras masacramos las hordas del infierno armados con nuestra motosierra de doble hoja.

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