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Ewoks a la Caza: Terror y diversión en el bosque

Pesadilla en la noche de Endor

La oscuridad más absoluta te envuelve, apenas puedes ver unos metros por delante de tí gracias tu linterna. Separado de tu grupo, estás perdido y solo en el bosque, totalmente desorientado y sin idea de hacia donde dirigirte. Tus botas y grebas, lejos de mostrar el blanco original, están totalmente embarradas. La humedad se mete por las rendijas de tu traje y empaña las lentes del casco de tu armadura de asalto. A tu alrededor, la espesura de la vegetación emite mil y un sonidos que no consigues identificar: Ese crujido… ¿Serían las ramas de un arbusto movidas por el viento? ¿Una cuerda sujetando pobremente una de las trampas que acabaron con tus compañeros? ¿O quizá se trataba de una de esas criaturas?
Y entonces lo ves, saltando por entre la espesura tan rápido que apenas puedes seguirlo con la mirada. Abres fuego hacia los matorrales, los disparos de tu bláster iluminan el claro con ráfagas estroboscópicas de color rojo. Apenas sí tienes tiempo de oir cómo corre hacia tí, buscando tu espalda. Te giras, y el haz de luz de tu lámpara te devuelve el reflejo de los ojos iluminados del ewok, que son lo último que ves antes de que éste hienda su lanza en tu costado, justo en la junta bajo la placa pectoral, acabando con tu vida. Una vida al servicio del Imperio.

Este es el ambiente que se vive en el terriblemente divertido modo Ewoks a la Caza, un añadido gratuíto de temporada que desde aquí esperamos que se haga permanente, ya que aporta variedad a Star Wars Battlefont II y que sigue la tónica de redención de los cambios y nuevos contenidos y cambios que la desarrolladora ha estado ofreciendo desde el lanzamiento.
Este nuevo modo, el cual ha sido revisado en una reciente actualización para equilibrarlo aún más,  nos muestra a un grupo de Stormtroopers, abandonados en el bosque de la luna de Endor tras la explosión de la segunda Estrella de la Muerte, que deben sobrevivir en la oscuridad hasta que una lanzadera pueda evacuarlos. La cuestión es que se debe resistir contra un equipo de jugadores humanos encarnando a los mismos ewoks, y si el jugador muere como Stormtrooper, se une al bando de los peludos residentes en su misión por asesinar hasta el último imperial cubierto en armadura de plasticero que quede sobre el planeta.

Es una ingeniosa y original vuelta de tuerca a los ya habituales modos “infección” de otros juegos. El único equipo que tiene el stromtrooper aparte del blaster es la linterna con baterías que duran durante un tiempo limitado antes de necesitar esperar a la recarga, y creedme si os digo que las vais a necesitar si tenéis intención de aventuraros en la oscuridad: los stormtroopers tienen la visibilidad muy, muy limitada. La mayor parte del mapa está ubicada en la negrura de los bosques nocturnos, pero también hay una cueva bastante grande, iluminada con antorchas (una iluminación que se ha reducido drásticamente en la actualización), en la que los imperiales pueden intentar aguantar hasta que necesiten salir de su parapeto para su extracción. Sin embargo, con una buena coordinación de equipo es posible establecer una buena defensa en áreas más abiertas, en las que se han repartido estratégicamente mejores armas.

ewoks a la caza

Pero no todo iba a ser tan fácil: la cuestión es que este refugio solo es una esperanza temporal y limitada: Si el jugador es un Stormtrooper, al inicio de una ronda hará bien en correr a la cueva lo más rápido que pueda, para que no le sorprendan ewoks que estén merodeando en las copas de los árboles. El problema es que la noche de Endor es más negra que el futuro de un español medio, y orientarse cuando apenas vemos lo que tenemos delante de nuestras narices es bastante difícil. Si estamos solos será muy fácil perderse.
Los Stormtroopers se ven obligados a jugar desde una perspectiva en primera persona, lo que hace que sea mucho más difícil estar al tanto de su entorno, y por lo tanto, es fácil que un ewok se acerque sigilosamente y nos clave una lanza en el culo. Cuando tu stormie está bajo de salud o cansado tras escapar de un ataque, escucharás su dificultad para respirar bajo el casco. Incluso los momentos más tranquilos en los partidos en los que estás esperando el ataque inevitable son los más tensos.

A medida que sus filas disminuyen y tus compañeros caen, con un ominoso eufemismo en pantalla indicandote que un compañero “se ha perdido en el bosque”, el equipo ewok se hace cada vez más grande, dificultando la defensa de las numerosas entradas de la cueva. Así que cuando los ewoks vengan por tí (y vendrán por tí), anunciando su presencia y cercanía con el sonido de sus cuernos de guerra (el toque de los mismos les proporciona un bonus temporal de daño) esos silenciosos minutos de espera darán paso al caos cuando un mar de Ewoks inunde la cueva, gritando, aullando y lanzandonos armas arrojadizas de destellos que nos desorientan y merman nuestra barra de vida (bolsas llenas de Wisties, las criaturas mezcla de hada y libélula de la película La Aventura de los Ewoks) para intentar romper nuestra defensa y meternos un lanzazo mortal.
En los momentos finales de una ronda en la que te ves obligado a abandonar la seguridad de la cueva y huir al transbordador de extracción en la noche, es genuinamente intenso y aterrador.

ewoks a la caza 2

Ahora bien, cuando caes y pasas a controlar a un ewok, parte de esa capa de terror acumulado como Stormtrooper da paso a un hilarante juego de lucha de guerrillas. De repente se hace la luz: Los ewok son animales nocturnos y pueden ver sin problemas en la oscuridad, rastreando a sus enemigos con su habilidad de olfato, y tratando de sorprenderlos por detrás (los lanzazos hacen más daño si se producen por la espalda). Hay un placer culpable en acechar a los imperiales mientras tratan de encontrar su camino a tientas por el bosque, o al colarnos en la cueva porque han dejado una entrada sin defender y se han olvidado de dejar a alguien cubriendo la retaguardia.

Tocar el cuerno y ver como, nerviosos, empiezan a escanear el terreno en todas direcciones tratando desesperadamente de localizarte es siempre divertido (algunas veces, a mala idea, la gente lo toca sólo por ponerlos nerviosos, aunque no vaya a atacar), de la misma manera que esperarles desde un punto elevado para lanzarse a lo Assassins Creed sobre ellos y hacerles un instakill (y todas las entradas de la cueva son a la vez cornisas convenientemente ignoradas por Stormtroopers que se asoman para ver si la costa está despejada), mientras que sus compañeros, sorprendidos y aterrados, disparan contra la nada sin saber muy bien a qué, igual que en la peli Depredador, deforestando el bosque en la dirección contraria en la que estás tú partiendote de risa, o huyendo de ellos, haciendo patente lo ridículo de una derrota a manos de un enemigo que es básicamente un oso de peluche que se mueve como si tuviese una sobredosis de metaanfetaminas.

Lo mejor de todo es lo bien equilibrado que está: ninguno de los bandos lo tiene mejor que el otro, y el juego en equipo es fundamental para tener una mínima garantía de éxito. En una partida puede que logres subir a la lanzadera, otra puede que te pierdas solo en el bosque y un ewok te de muerte, y otra puede que seas tú ese ewok y tengas que jugar a Rambo para poder acercarte a los Stormies sin que te vean, en otra puede que se agrupen muy rápido y no puedas acercarte solo. En un juego cuyos otros modos siempre premian al más hábil y donde la gente se preocupa más de enlazar rachas de eliminaciones que en cumplir objetivos, no es ninguna sorpresa que Ewoks a la Caza, con su sencillez, su rapidez y su inmediatez, se haya convertido en el modo más jugado y más popular. Si contáis con una copia del juego, no podemos sino recomendaros que os enfundéis la armadura del imperio y lo probéis mientras esté disponible.

 

  1. “…antes de que éste hienda su lanza en tu costado, justo en la junta bajo la placa pectoral…” Esto me ha recordado a lo gracioso que ha sido siempre además que los Ewoks venzan con armas hechas con elementos naturales a unos soldados con armaduras y armas teóricamente muy avanzadas.

    Dejando eso de lado, me ha encantado el modo de juego, parece súper entretenido además de divertido. ¡Me encantaría probarlo!

    1. Excitante lo que se dice excitante… Lo que se pasa es más miedo que en una partida al Risk contra Putin

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