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Juegos más largos que la vida

Últimamente estoy jugando bastante a “Persona 5”, es un gran juego la verdad, y entiendo el fenómeno que se ha montado en torno al mismo. Lo único, que llevo unas 28 horas de juego echadas… De repente miro una guía por pura curiosidad sobre mi avance… ¡Y llevo como un cuarto del juego… ¡La virgen! […]

Últimamente estoy jugando bastante a “Persona 5”, es un gran juego la verdad, y entiendo el fenómeno que se ha montado en torno al mismo. Lo único, que llevo unas 28 horas de juego echadas… De repente miro una guía por pura curiosidad sobre mi avance… ¡Y llevo como un cuarto del juego… ¡La virgen! ¿Es que esto no se acaba nunca? ¿No comprenden los desarrolladores que la vida media adulta no permite cogerme días libres porque tengo que pasarme un juego?

Es curioso, porque hace nada me pasé también el sensacional “Horizon: Zero Dawn” y fue otro juego sobresaliente… que necesitó de hondonadas de mi tiempo… Lo mismo me paso con “Zelda: Breath of the Wild”… Si sí, todos ellos muy bonitos, grandes juegos y todo lo que tú quieras, pero con todos ellos tuve una imperiosa necesidad de procastrinar.

“Luego lo cojo”
“Mañana le echo un rato”
“A ver si luego me pongo”

Pero al final los juegos excesivamente largos acaban cogiendo polvo en la estantería, algunos son tremendamente adictivos y acaban acaparando todo nuestro tiempo, pero al final me di cuenta que un juego sea bueno no es factor de duración sino de jugabilidad. He invertido incontables horas de mi tiempo a la saga “Souls”, o en su día a “Oblivion” todos ellos con el factor común de que siempre tenían unos factores que a pesar de su duración las mecánicas de juego eran lo suficientemente rápidas. Nunca necesitabas esperar demasiado para hacer algo, sino que invitaba a explorar y a hacer cosas.

Sin embargo tiene que darte ese “picorsito” para que un juego extremadamente largo me atrape, me encantan los juegos que me estoy pasando últimamente, tanto “Persona 5”, “Horizon” y “Breath of the Wild” me parecen auténticas obras maestras. Sin embargo, no he podido evitar recordar los juegos en los que más horas invertí en mi adoslescencia: “Street Fighter Alpha 3”, “Dynasty Warriors 4” y sobre todo “Metal Gear Solid 2”.
Es curioso, porque estos juegos no son más largos que el MIR, sin embargo su jugabilidad endiablada hace que sean altamente rejugables ¡aunque siempre vaya a pasar lo mismo! Solo quieres jugar una vez, y otra, y otra, y otra… Entonces recordé Resident Evil, Devil May Cry o en general ¡Todo el catálogo de la NES!

Que Castlevania dure horas no es óbice para que sea un mal juego, o que el “Symphony of the Night” sea interminable no hace que deje de ser la mejor aventura 2D que he probado. ¿A qué nos lleva esta reflexión? Que un juego no siempre tiene que ser interminable para ser bueno, no tiene que tener sensacionales gráficos ni verse mejor que la vida, no tiene que estar en X o Y plataforma. Solo necesita una cosa, hacernos disfrutar de un buen rato de tal modo que queramos repetir. Siempre estoy deseando escuchar Van Halen, volver a ver “El Club de la Lucha” o contemplar el Guernica. Del mismo modo, quiero volver a disfrutar con un juego. ¡Disfrutad jugando chicos!

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