ARTÍCULOS

Metal Gear Solid y su mensaje anti-tabaco

La lucha de Solid Snake para dejar de fumar.

dia sin tabaco

Hoy es el Día Mundial Sin Tabaco, una iniciativa de la OMS que tiene como objetivo fomentar un período de 24 horas de abstinencia de todas las formas de consumo de tabaco. La exposición al tabaco en cualquiera de sus formas, es la principal causa prevenible de defunción en el mundo; actualmente mata a uno de cada diez adultos a nivel mundial.
Los desarrolladores de videojuegos no son ajenos a este hecho, y aunque en Japón existía la errónea noción por parte de algunos creativos de que mostrar a un personaje fumando un cigarrillo le hacía parecer más duro, poco a poco han ido concienciandose (y con ellos sus personajes) de que no solo resulta molesto para los demás, sino perjudicial para la salud de todos.
El mismísimo Solid Snake a lo largo de la saga Metal Gear experimenta un viaje en torno a su dependencia, pasando de ser fumador sin importarle demasiado a ser consciente de que lo que hace no es sano para él, hasta conseguir finalmente dejarlo. Veamos la forma que tiene Hideo Kojima de decir a los jugadores por qué no deberían fumar.

no fumes

En Metal Gear Solid, Snake está ya tan enganchado a la nicotina que aunque sus superiores y la doctora Naomi le prohiben llevar con él su cajetilla de “Lucky Strikers”, él llega al extremo de tragárselos para pasarlos de contrabando. Por lo tanto, los cigarrillos son de los pocos objetos que tenemos en nuestro inventario al empezar la aventura. Sin embargo, su descripción en el menú ya nos previene del riesgo para la salud que supone fumar. Si aún así equipamos la caja de cigarrillos y Snake empieza a fumar, la doctora Naomi llamará a snake por codec y le echará una buena bronca, explicándole los perniciosos efectos del tabaco en su organismo. Snake es más terco que una mula y contesta de forma pasota e inmadura a esta información.

Pero el juego llega más allá: si insistimos en seguir teniendo los cigarrillos equipados, su barra de salud irá mermando poco a poco, y si persisimos en nuestro empeño, acabaremos muriendo. Esta misma mecánica también se trasladó, tal cual, al mod Other M para Smash Bros. En esta modificación del juego creada por fans, si el personaje se enciende un cigarrillo, éste irá mermando su salud poco a poco.

En los años acontecidos entre los eventos de Shadow Moses y Metal Gear Solid 2, Snake no ha dejado el tabaco, pero ha aceptado al menos que fumar no es un acto inócuo. En la segunda mitad del juego, Pliskeen (el cual es clarísimamente Snake, con un disfraz aún peor que el de las gafas de Clark Kent, consistente en no disfrazarse en absoluto) entrega a Raiden un paquete de cigarrillos a modo de obsequio. Raiden le aclara rápidamente que no los quiere, que él no fuma, al mismísimo Snake, demostrando ser el personaje más chulo y sensato de toda la saga (gamuzinos, haced como Raiden, decid NO al tabaco).

Snake insiste en que se los quede, no para fumárselos, sino a modo de amuleto de la suerte. Tras un tiempo, Snake y Raiden tendrán una conversación, y aunque Snake bromea sobre fumar y le explica que podrían tener otros usos (en los Metal Gear de 8 bits para MSX se podía utilizar el humo para detectar sensores de infrarojos), le insta muy enérgicamente a que no se los fume, indicándole que el tabaco arruinará su salud así como su rendimiento. Raiden también explica que él “lo dejo hace tiempo”, dándole a Snake un referente de que con fuerza de voluntad se puede salir del pozo del tabaco.

A la altura de Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots, un prematuramente envejecido Snake está tan convencido de que le quedan dos telediarios que abraza la autodestructiva determinación de fumar como un carretero, ya que en ese momento de su vida se muestra desencantado y nihilista, convencido de que va a morir de todas formas a causa de sus dolencias. Sin embargo, el propio juego nos sigue recordando que la conducta de Snake, a pesar de ser decisión suya, es de todo menos saludable. Y no solo para él, sino también para los que los rodean: si no nos va a importar dañarnos a nosotros mismos, se nos pide que al menos tengamos consideración con los demás si optamos por ese oscuro camino.

snake, el nihilista autodestructivo

Esta actitud irresponsable no queda sin consecuencias. Casi todos los personajes fruncen el ceño cada vez que Snake se enciende un cigarrillo despues de otro. La doctora Naomi directamente se lo quita de la cara y lo arroja al suelo con un ademán despreciativo cuando está a punto de encenderse uno en su laboratorio. Sin embargo, la que hace ver a Snake de forma diáfana lo que está haciendo y cómo esta haciéndose daño a sí mismo y a los demás es la pequeña Sunny. Tras freirle unos huevos, Snake los rechaza, aludiendo que tiene “que vigilar las calorías que toma”. Sunny, apenas una niña, le mete a Snake, el curtido veterano, el corte del siglo al contestarle enfadada que no parece “vigilar mucho la nicotina que se mete”

Al final del juego, y tras pasarlas canutísimas, Snake descubre un nuevo aprecio por la vida, mira al futuro con optimismo y decide dejar definitivamente el tabaco. Cuando Otacón le dice que se deja sus cigarrillos, Snake le explica que no los quiere. Ante la sorpresa de Otacón, Snake contesta, refiriendose a los cigarrillos, que “estas cosas te matan”.

Si Snake, el personaje con un eterno cigarrillo colgando de la comisura de la boca, pudo entender los peligros del tabaco y dejarlo atrás, tal vez otras personas puedan logralo también.

 

    1. De hecho, en MGS V: The Phantom Pain, Snake usa un cigarrillo electrónico, y se relaja tanto con él que el tiempo se le pasa literalmente volando

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.