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Recordando KOTOR en el Día de la Guerra de las Galaxias

“¡Aventuras, emociones! ¡Un Jedi no ansía esas cosas!”

bastila Shan

“May the fourth be with you!” Hoy, 4 de Mayo, celebramos el día de Star Wars. Una ocasión especial para hacer maratón de los filmes de la saga, o disfrutar de la franquicia en cualquiera de sus formas. No nos faltan formas de hacerlo, bien leyendo las novelas, los cómics, jugando a los juegos de mesa, o disfrutando de los muchos videojuegos de la epopeya galáctica (los cuales, recordemos, están hoy de oferta). Ya sea reviviendo las películas en formato Lego, huyendo de los Ewoks en la noche del bosque de Endor… O viviendo nosotros mismos una aventura digna de un Jedi, con Star Wars: Caballeros de la Antigua República (KOTOR, por sus siglas en inglés), el que mejor ha sabido captar la esencia del universo de la saga, y que logra transportarnos a una galaxia muy, muy lejana como ningún otro lo ha conseguido.

En parte a esto ayuda el género: El título de Bioware es un juego de rol en el que nosotros somos los que experimentamos e influimos sobre los hechos que nos van ocurriendo. Al contrario que otros juegos, donde ya tenemos protagonistas ultra conocidos, o con personalidades muy marcadas (como era el caso Kyle Katarn, un favorito de los fans, Galen Marek, o la notable Iden Versio), aquí creamos a nuestro propio personaje, escogemos su nombre y apariencia, y sobre nosotros recaerá la responsabilidad moral de las respuestas que elijamos y las elecciones que tomemos (aunque aún no tenían consecuencias tan duraderas como en Mass Effect, la otra ópera espacial de la compañía). Nuestro personaje se convierte en nuestro vehículo para visitar este mundo, y experimentar un trocito de la galaxia de Skywalker y compañía desde nuestro punto de vista siempre le da un plus de ilusión frente a otros RPG.

El argumento nos transporta a casi 4000 años antes de la batalla de Yavin, poco después de las guerras mandalorianas. Empezamos como parte de la tripulación a bordo de la Aguja de Endar, una nave de la República en una misión secreta, que está siendo atacada por las fuerzas de Darth Malak, un sith que ha desatado un ejército de forma inesperada sobre la pacífica galaxia. Nuestro superior nos ayuda a escapar en una cápsula de emergencia, tras lo cual debemos intentar reunirnos con Bastila Shan, la Jedi a cargo de la misteriosa misión. Esta es la premisa de un argumento que sabe hacerse lo suficientemente memorable por sí mismo, a la vez que introduce situaciones y guiños a lo visto en la gran pantalla sin que resulte forzado o descarado. Y esta es la mayor virtud de KOTOR, que nos hace vivir las películas sin necesidad de reproducirlas o plagiarlas.

De esta forma, en nuestro particular viaje del héroe, nos ayudará un reparto de personajes aliados entre los cuales tendremos a un mercenario con buen corazón, un Wookie, una mujer aguerrida que tiene encontronazos verbales con otros miembros del grupo, contaremos con un droide pequeñajo y respondón, visitaremos cantinas en las que los neones rompen la oscuridad que buscan sus clientes, lucharemos contra las tropas de los soldados Sith, enfundadas en armaduras metálicas a modo de sustitutos de los stormtroopers, haremos tratos con hutts, lidiaremos con gigantescos rancors, y hasta contaremos relativamente pronto con nuestra propia nave: el Halcón de Ébano, el cual hará las veces de base de operaciones una vez abandonemos Taris rumbo a otros destinos, cuyas torretas tendremos que manejar para repeler naves enemigas, y cuyo interior podemos visitar (en una pequeña broma, al igual que el set del Hacón Milenario, la nave es más grande por dentro que por fuera).

Sin embargo, los personajes son lo suficientemente icónicos como para no caer en la mera reproducción de arquetipos. Así, Carth Onassi no es tan bocazas como Han Solo, aparte de ser mucho más desprendido la primera vez que le conocemos, Zhalbar el wookie proteje y acompaña a la pizpireta twilek Mission Vao, con la cual tiene algunos rifirrafes, o el droide de combate HK-47, lejos de ser un comedido émulo de 3PO, tendrá su propio impulso asesino.
La propia Bastila se ha convertido en una favorita de los aficionados: es un personaje cargado de determinación que, a pesar de ser una Jedi muy experimentada, dista mucho de ser perfecta, y es en esos flecos de humanidad donde la interpretación de Jennifer Hale brilla con luz propia. Nuestro personaje comparte algunos sueños comunes con ella, por lo que la dinámica entre ambos personajes se acentuará conforme avance el juego, especialmente después de que entrenemos para convertirnos en jedis (¡Tras superar unas pruebas en una secuencia jugable tipo montaje de película de los 80!)

Las situaciones también ofrecen varias formas de abordarlas. Al principio del juego, dependiendo de lo mañosos que seamos, podemos piratear puertas de seguridad (también podemos fastidiarla al intentarlo), o derribarlas a patada limpia, podemos intentar persuadir a personajes para decantar la balanza a nuestro favor, tratar de usar el entorno a nuestro beneficio en zonas de alta concentración de enemigos, pirateando por ejemplo terminales de ordenador para sobrecargar tuberías de vapor que los dejen fuera de combate, o podemos optar por un ataque frontal y acabar con ellos a porrazo límpio.
Dependiendo de nuestras acciones, acumularemos puntos del lado de la Luz, o del lado Oscuro, y según el reverso de la Fuerza por el que nos decantemos tendremos acceso a unos poderes u otros. Todo esto acompañado por una excelente banda sonora, que capta a la perfección la esencia de la saga pero sin reciclar piezas ya escuchadas.

Visitaremos planetas ya conocidos, y otros que aún no habían sido explorados en la saga. A los bosques de Kashyyyk y las arenas de Tatooine se suman las playas de Lehon, las praderas de Dantooine, el planeta Sith de Korriban, o el mundo acuático de Manaan. Cada uno tiene su propio tema visual y aporta variedad. Pero sin duda lo mejor es la facilidad que tiene el juego de atraparte en su universo y hacerte partícipe del mismo: los alienígenas nos hablan todos en su propio idioma, y compartimos su historia y problemas. Así, en nuestro paso por Tatooine llegamos a conocer de cerca la filosofía y forma de vida de los Tusken, retratados en una luz mucho más benevola que en las películas, donde solo se muestra su faceta guerrera frente a la gente que poco a poco invade sus tierras, o también descubrimos que los Mon Calamari, a pesar de su simpático aspecto, no son siempre tan majos, y que tuvieron tensiones con sus compatriotas los Quarren.

A poco que seáis fans no podemos sino recomendaros que emprendáis este maravilloso viaje, el cual os llevará por una historia con giros que se quedarán marcados a fuego en vuestra memoria. Hoy precisamente se puede adquirir esta obra maestra por apenas 2,79 euros en GOG, versión que recomendamos por encima de la de Steam al poder aplicársele parches widescreen para jugarla a resoluciones modernas (recomendamos, si vuestro monitor lo permite, optar por parchearlo a 1440 x 900 en lugar de resolución 1080p, a fín de que el interfaz no se vuelva demasiado pequeño), aparte de venir libre de DRM y resultar más económica.

Si os animáis a calzaros las botas del héroe galáctico, solo nos queda una cosa por deciros: ¡Que la Fuerza os acompañe!

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