doom

Rescatando Doom 3 de las garras del infierno: Sikkmod y Wulfen textures

La gente suele asociar el nombre de Doom con la acción desenfrenada y las armas de calibre grueso, y el último rebooth ha tomado ese camino con mucha fortuna, añadiendole un toque de Brutal Doom y una pizca de Metroid. El problema es que, si bien la tercera parte de la franquicia fué muy bien recibida por la afición en su momento, ahora es muy denostada por haber tomado en su día un giro hacia el horror. Sin embargo, aparte de ser punta de lanza gráfica en su lanzamiendo, el reimagning del infierno marciano que trajo consigo lograba una experiencia adrenalítica y asfixiante que aún hoy merece mucho la pena.

DooM es el “Hello World” de los valientes

Hello world es un programa que muestra en pantalla (o imprime) el texto “Hola, mundo!”. Es un ejercicio típico que hace las veces de pequeño ejemplo y sirve de introducción a la sintáxis básica en cualquier lenguaje de programación: el primer y más fácil programa que un novato podría crear. Echarle el guante a cualquier dispositivo electrónico en el que se pudiese programar, y crear la sencilla utilidad a modo de “baustismo” se había convertido en algo habitual. (Un servidor recuerda con cariño programar el Hello World en lenguaje basic con el disco de YaBasic que venía incluído con la Play Station 2). Sin embargo, de un tiempo a esta parte, esa sensación de abrir los misterios de un nuevo aparato con las dos simpáticas y efusivas palabras mostrandose en pantalla no ha sido suficiente para muchos. Siguiendo en la línea de artículos relacionados con DooM a raiz del lanzamiento de su rebooth, hablemos de cómo el nuevo estupro programable consiste en violentar la inocencia digital de cualquier aparato, sea el que sea, haciendo funcionar en el mismo el DooM original de 1993. Y hago hincapié en lo de SEA EL APARATO QUE SEA.

Review Gamuzina: DOOM

“¡Los enemigos se deshacen como hostias al paté!“ Dani Sensei  

Doom 64 EX, la conversión a Pc que no sabías que querías

Cuando Quake abanderó la llegada de los shooters totalmente en 3 dimensiones, hubo una plétora de buenos juegos que fueron ignorados por el público solo por el hecho de no haberse pasado a la nueva tecnología. Uno de estos juegos fue Doom 64. Desarrollado por Midway bajo supervisión de ID software, fué lanzado para la Nintendo 64 en 1997 casi simultaneamente a Goldeneye 007, y este último eclipsó un juego que era una experiencia para un jugador bastante buena. Al haberlo llamado “64” en lugar de “Doom 3”, la gente pensó que se trataba de otro port más del juego original.