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RetroReview: Indiana Jones y el Cetro de los Reyes

Calzándose las botas del profesor Jones

Con el reciente anuncio por parte de Lucasfilm Games de que Bethesda está trabajando en un nuevo juego de Indiana Jones, los fans del famoso arqueólogo están de celebración, ya que, con permiso de los homenajes/parodia de la saga de manos de las dos entregas de Lego, no habíamos disfrutado en nuestras consolas de un título protagonizado por el doctor Jones desde hace nada menos que 12 años, con Indiana Jones y el Cetro de los Reyes. Y no se nos ocurre mejor ocasión para hacer un exaustivo repaso de este título, el cual, en nuestra humilde opinión, fue injustamente vilipendiado en su momento, y que es en realidad una muy digna aventura 3D de Indy.

Un poco de historia

En 2005, dos años tras el lanzamiento de Indiana Jones y la Tumba del Emperador, LucasArts anunció que estaba trabajando en un nuevo título basado en la IP. Este título contaría con versiones para todas las consolas existentes en el momento, pero las versiones para la, entonces, nueva generación, harían uso de una nueva tecnología, el motor Euphoria: un middleware que permitía simular animaciones para los personajes, que reaccionarían de forma diferente cada vez, agarrándose a barandillas y similares.
La idea y filosofía de LucasArts en aquellos tiempos era la de tratar de aprovechar las virtudes de cada máquina, partiendo de unos elementos comunes, como el guión, diseño conceptual, etc, pero ofreciendo juegos diseñados específicamente para cada una de las consolas, en lugar de tratar de hacer conversiones “recortadas” del mismo juego en las máquinas menos potentes.
Así, mientras que la propia LucasArts sería la encargada de elaborar la versión para XBOX360 y PS3, la desarrolladora AM2 (Artificial Mind and Movement) haría lo propio con las versiones de Wii, PS2 y Nintendo DS, y Amaze enterntainment trabajaría en la versión para PSP. Esta estrategia de reparto de tareas es perfectamente lógica y entendible, habida cuenta de la abrumadora cantidad de plataformas que coexistían en el momento: ¡Había que hacer 6 versiones del mismo juego!

Sin embargo, desde un año antes, la propia LucasArts se encontraba enfrascada en otro desarrollo: Star Wars El Poder de la Fuerza. Con el tiempo, este título empezó a absorber más y más recursos y personal, y los estudios de márketing sacaron a relucir el dato que, por desgracia, los fans de ambas franquicias ya sabemos: Star Wars se vendía mucho mejor que Indiana Jones, y la compañía solo tenía recursos para abordar un juego next gen. Así, se emplearon el motor gráfico desarrollado y la experiencia obtenida empleando Euphoria en el juego de Starkiller en una galaxia muy lejana, y se optó por descartar el el título de Indy.
Aún así la compañía siguió jugando al juego de la prensa, manteniendo la idea de que el título seguía en marcha. En 2008, con El Poder de la Fuerza a punto de ser lanzado, y apenas un trailer claramente CGI mostrado a prensa del Cetro de los Reyes, un relaciones públicas de LucasArts dijo que el juego no estaba cancelado y que se encontraba “en un estado muy avanzado”. A este señor le debió de crecer más la nariz que al mismo Pinocho, porque no solo la cancelación del título se anunció poco después, sino que, gracias a todo el material existente que ha ido saliendo a la luz posteriormente, y a tenor del contenido de las otras versiones, hoy sabemos que apenas sí se había completado la parte de la huída en un tranvía, parte de un callejón de San Francisco, y algunas pruebas de animación facial (bastante impresionantes, eso sí) del propio Indy. Todo lo demás son modelos sin texturar, muy verdes, en estado muy temprano, y pruebas y más pruebas del motor Euphoria, que parece ser la única cualidad jugable que se recalca en este material para prensa. En este enlace podéis ver todo este trabajo, muy preliminar y que apenas había echado a andar.

El problema es que mientras LucasArts jugueteaba con las físicas del motor Euphoria y desviaba esfuerzos al juego de Star Wars, AM2 y Amaze habían hecho los deberes y, partiendo del guión y el material que les había pasado LucasArts, ya habían terminado sus respectivas versiones. Así, la compañía se vió en la tesitura de contar con los juegos que consideraba el acompañamiento de un plato fuerte que jamás había existido. Antes que descartar un trabajo que ya estaba completado, llegado 2009 optaron por lanzarlas igualmente. El problema es que, al haber estado tanto los fans como la prensa esperando el título para 360 y PS3, y habiéndoseles dicho que el juego estaba “muy avanzado”, su cancelación a la par que el lanzamiento del resto de versiones generó una furiosa reacción en los aficionados: ¡Querían jugar el juego que ese trailer les había prometido! Un juego que jamás había existido y cuya ausencia les hizo volcar sus iras a los que sí que se habían terminado, además de otros factores adicionales, también externos al juego, que comentaremos más adelante. Lo cual es una lástima porque, en su versión de Wii, el Cetro de los Reyes es un juego notable y entretenido, como pasamos a contaros.

En busca de un nuevo artefacto

La historia comienza Sudán en 1939. Indy está intentando recuperar reliquias de las pirámides nubias antes de que estas sean saqueadas por ladrones de tumbas. Sin embargo, al llegar al templo oculto y hacerse con un ídolo antiguo, se topa con una excavación arqueológica alemana dirigida por Magnus Völler, un arqueólogo rival que tiempo atrás fue compañero de Indy, siendo ambos discípulos del misteriosamente desaparecido profesor Charles Kingston.
Jones consigue escapar, pero ya en San Francisco su amigo Archie Tan se pone en contacto con él para hablarle de la Esfera de Jade, un misterioso objeto que está relacionado con la desaparición de su antiguo mentor.

Sin entrar en demasiados detalles, esto se convertirá en el detonante para que Indy siga viajando por el globo en busca de pistas: primero a Panamá, donde Kingston obtuvo la esfera, y donde Indy averiguará que el bueno del profesor estaba tras la pista del Cetro de los Reyes, el bastón que portó Moises y con el cual separó las aguas del Mar Rojo. Por supuesto, el malvado Völler también están detrás del mismo, por lo que Indy debe recuperarlo para que los nazis no puedan hacerse de un artefacto de semejante poder. Por el camino se encontrará con Maggie O’Malley, una fotógrafa y reportera muy audaz que se unirá a nosotros. De ahí irán a otras exóticas localizaciones, como Estambul o el Tibet, en una carrera contrareloj contra Magnus y sus tropas.
Esta aventura, la cual es 100% Indiana y que merece la pena ser experimentada por los fans, no será un mero ir y venir, sino que la trama se desarrolla orgánicamente, las pistas no se sienten forzadas, y cuenta con todas las situaciones propias de las películas.

Convirtiéndote en el propio Indiana Jones

La jugabilidad del título es una mezcolanza muy acertada de situaciones que le aporta muchísima variedad. Si bien en La Máquina Infernal Indy exploraba tumbas y usaba vehículos, pero no peleaba demasiado, y en La Tumba del Emperador se liaba a puñetazo limpio, pero no usaba vehículo alguno y tenía una exploración algo más constreñida, El Cetro de los Reyes cuenta con todo lo que se le puede pedir a una aventura de Jones Jr, pero, lejos de limitarse a mapear los botones al Wiimando, nuestras manos son las propias manos del doctor Jones. AM2 supo hacer muy buen uso de las capacidades jugables del control la Wii y le sacó todo el partido que pudo. De forma similar a Disaster, Day of Crisis, el estilo de juego cambia según la situación.

Así, además de explorar libremente monumentales templos y resolver acertijos con en las anteriores aventuras de Indy, nos enfrascaremos en tiroteos, en los cuales el juego pasa a ser una especie de Time Crisis on rails, en el cual salimos momentáneamente de nuestra covertura y apuntamos y disparamos directamente a la pantalla. O pasaremos momentaneamente a pilotar un avión, convirtiendose nuestro mando en la palanca del mismo, sujetándolo en vertical (como en las fases de Super Mario Galaxy de rodar una bola), con lo que inclinándolo hacia delante descendemos, y tirando de él hacia atrás ascenderemos, maniobrando por estrechos cañones mientras disparamos a los cazas alemanes que intentan derribarnos.

Puede que lleguemos a una oscura cueva y, para hacer fuego, tengamos que encender una antorcha con nuestros pedernales, haciendo el gesto de entrechocarlos para que salten las chispas. O sacudir nuestra antorcha hacia abajo para auyentar con el fuego a los bichos que se nos suben por los pantalones. Quizás la tumba donde estamos empieza a derrumbarse y tenemos que huir braceando lo más rápido que podamos, o tal vez tengamos que hacer uso de nuestro látigo para balancearnos sobre una sima, sacudiendo nuestra muñeca derecha.

De hecho, el uso del látigo está terriblemente bien integrado: con un gesto de la mano podemos agarrar partes del escenario para derribarlas sobre nuestros enemigos, arrebatarles un arma de las manos, o agarrarles a ellos mismos. Y si el látigo falla, siempre quedan los puños: Mientras estemos encarando a un enemigo, si adelantamos la mano rápidamente daremos un puñetazo rápido al frente. Si movemos el puño de derecha a izquierda daremos un puñetazo horizontal, más fuerte. Y si movemos el puño de abajo hacia arriba daremos un potentísimo gancho a la mandíbula.
Estas peleas son muy divertidas, y en muchas ocasiones Indy se ve superado en número, teniendo que correr alrededor del escenario, agarrando objetos para golpear con ellos o arrojárselos a los enemigos. Ver a Indy corretear mientras tratas desesperadamente el medio de hacer frente a cinco matones tienen un punto cómico muy propio de las películas.

Al contrario de lo que algunas reviews puedan dar a entender, no es necesario hacer aspavientos exagerados para realizar estas acciones. El propio Indy te guía en un desenfadado tutorial en el que te va explicando, de viva voz, cómo hacer todo esto, incluso animándote a que hagas trampas si te ves en desventaja, y si ya has jugado a más títulos de aventura de Wii te resultará todo familiar. La única parte del control que podría estar algo más afinada es la de los disparos, ya que tiene la sensibilidad algo subida y un pequeño gesto de la muñeca mueve más el puntero en pantalla que otros juegos de la máquina, pero no es nada a lo que no se acostumbre uno tras unos segundos y, tras eso, se vuelve muy inmersivo.

Varios puzzles hacen uso de las físicas del juego, teniendo Indy que hacer rodar piedras, enganchar péndulos con su látigo para lanzarlos en la dirección correcta… Lo bueno es que esta variedad de situaciones nunca llega a hacerse repetitiva, hay numerosos puntos de control, y la curva de dificultad nunca llega a cotas en las que nos desesperemos, como sí pasaba a veces con la Tumba del Emperador, que a veces abusaba de larguísimos tramos de peleas contra enemigos que te abrumaban en número, siendo el Cetro de los Reyes un juego más entretenido y redondo en ese sentido.

Una presentación que debería estar en un museo

Si bien estaba claro que el juego no iba a igualar a títulos una generación por delante, como Uncharted de PS3, sí que tiene un acabado más que notable en Wii. Sin llegar a los derroches visuales de Mario Galaxy o Metroid Prime 3, los escenarios resultan a veces impresionantes, imaginativos y muy monumentales, superando a veces lo ya visto en La Tumba del Emperador, como atestiguan los pantallazos que acompañan a este artículo. De hecho, al revisitar localizaciones ya vistas en los otros dos juegos (las pirámides nubias, Tibet, Estambul), podemos ver cómo cuenta con con texturas y modelados muy detallados. Todo ello moviendose a 60FPS estables y sin caídas, algo de lo que ni la versión de Xbox de La Tumba del Emperador podía presumir.
Al igual que en los otros dos juegos, las escenas están generadas con el mismo motor del juego: el bloom, los efectos de calor, la profundidad de campo, ayudan a la atmósfera. Los personajes están bien texturados, en particular Indy, que guarda mucho más parecido con Harrison Ford en esta ocasión que en el juego anterior. Y aunque sus animaciones sean un poco exageradas, resultan muy expresivos. La pícara sonrisa ladeada de Indy está ahí, y solo con gesticular se denotan sus intenciones, un contraste muy bienvenido frente al anterior título, en el cual se limitaba a abrir y cerrar la boca con la mirada perdida en el vacío.

Lo único que chirría es la ausencia de la bolsa lateral de Indy. La bolsa MK VII no aparece ni en el juego ni en las ilustraciones dentro del mismo. Curiosamente sí lo hace en la carátula por detrás y el la versión de PSP. Viendo cómo en el trailer de la versión de 360 que muestra las físicas ragdoll llega un momento en el que Indy tampoco la lleva, y siendo un elemento tan icónico del personaje (un modelador o un ilustrador no se dejan algo así fuera así como así, especialemnte habida cuenta de que Indy lleva varios atuendos a lo largo de la aventura, lo que supondría olvidarla en todos ellos), la teoría que tenemos nosotros es que inicialmente era un elemento independiente que funcionaba con físicas, como la pistolera o el látigo, pero que generaba fallos de clipping (¿con el propio látigo, quizás?) y que, antes que anclar la bolsa a la cadera de Indy se optó por suprimirla por falta de tiempo para arreglarlo, pero esto es mera especulación.

Aparte de eso, el resto de elementos están muy trabajados, y usando el cable por componentes de Wii el juego se ve muy bien en televisores modernos.

En lo tocante al apartado sonoro, cuenta con una recopilación de temas de las películas y efectos a la altura (wilhem incluido). El látigo, los puñetazos, los disparos, todo suena como en los films. El doblaje original tiene a un imitador de Ford que hace un trabajo excelente, pero el doblaje castellano también es muy correcto. Y aunque Juan Carlos Lozano (Max Payne en su primer juego) no tenga la gravedad de Salvador Vidal o de Luis Bajo, hace un buen trabajo. También hay algún peso pesado, como la siempre reconocible Sara Vivas (Bart Simpson) en el papel de Suzie Tan.
Como nota curiosa, en inglés el actor que interpreta a Henry Jones padre hace una hilarante imitación del clásico frenillo al pronunciar de Sean Connery (para que os hagáis a la idea aquellos no familiarizados con la voz del actor, habla de forma taciturna y pronuncia la “s” como “sh”, muy similar a como le interpreta Claudio Rodriguez en el doblaje de la Roca).

“Espera un momento. ¿Has dicho Henry Jones padre? ¿Es que sale en este juego?”

Una aventura para dos. Cooperativo y modos extra.

Además de la historia principal, el juego cuenta con un divertidísimo modo en el que Indy y su padre viven una aventura paralela que puede jugarse con un amigo. Un jugador controla a Indy y el otro jugador a Henry. Las situaciones que se viven son descacharrantes, ya que se precisa la colaboración de los dos jugadores. Ya nada más empezar, ambos van río abajo en la mitica balsa amarilla, que vuelve para la ocasión, y cada jugador debe remar para evitar chocar con las piedras de los rápidos. Cosas como subir por los dos lados de una fachada de un templo, con un jugador activando las palancas para que el otro pueda seguir, un disparatado segmento en el que un jugador conduce un tanque y el otro dispara, o el climax final en el que Indy pilota y Henry opera la ametralladora (y ya sabemos lo peligroso que es eso), son increiblemente divertidos.

Se trata de un modo breve (en una tarde se puede completar), y cuya historia está contada mediante unas preciosas ilustraciones entre etapas, pero puedo decir que jugando con mi amigo (el mítico gamuzino Ángel, que los habituales a nuestro canal de YouTube conocerán), de verdad nos sentimos como Henry Jones y junior. Entrar en un templo alumbrándonos con antorchas, tratando ambos de descifrar el acertijo de los símbolos del suelo para no disparar las trampas, es uno de los ratos más divertidos que en pasado jugando a dobles a juego alguno.

Además de esta campaña para dos, el juego permite desbloquear batallas multijugador aéreas y de tanques, trailers, e incluso atuendos extra para Indy en el modo principal, pudiendo cambiar su atuendo habitual por el smoking blanco, disfrazarlo de Han Solo, volvrlo cabezón, o incluso sustituirlo por su padre.

El título incluso incluye la aventura gráfica Indiana Jones y el Destino de Atlantis, considerada como una de las mejores aventuras gráficas de todos los tiempos. Para desbloquearla, en el menú principal hay que mantener pulsado Z y pulsar A, arriba, arriba, B, abajo, abajo, izquierda, derecha, izquierda, B. Y si nos defendemos bien con el inglés hasta podemos jugar a la version “talkie” del mismo, con diálogos doblados, si configuramos la propia Wii en idioma inglés (Fate of Atlantis salió traducida al castellano en España, pero la versión talkie con voces en inglés núnca se lanzó aquí).
Con todos estos extras, y otro juegazo de Indy completo de regalo. El título se convierte en todo un caramelo para los fans.

Por desgracia el manual no llega a la excelencia de aquel del juego anterior, siendo un libreto normal y corriente en blanco y negro.

Las demás versiones, a exámen

Si bien el juego de Wii es un paquete muy completo, puede que no todos los fans gusten de usar controles de movimiento y tengan interés en ver las otras versiones. Os detallamos todas las diferencias entre las mismas.

La versión de PS2 es una conversión directa de la de Wii al hardware de SONY. En lo visual, se han hecho varios compromisos que hacen que luzca más humilde. Además de recortes en la iluminación (los personajes ya no arrojan sombra, y no hay efectos de distorsión, nevadas, peores efectos de partículas, fuego, ambiente, etc) al igual que ya pasara con la Tumba del Emperador, las texturas han sido reducidas y están muy comprimidas.
Debe de haber algún tipo de herramienta que usasen los desarrolladores entonces, que aplicase un valor de compresión de forma automática al convertir juegos en PS2 para pisar sobre seguro, porque esto sucede con montones de juegos multiplataforma (Max Payne 2, el mismo La Tumba del Emperador…) en los que TODAS las texturas han sido comprimidas (en lugar de adaptar caso por caso), incluso en elementos donde no sería necesario ni se ganaría en rendimiento, como en los iconos, textos, interfaz… Incluso los videos de los logos de la compañía se muestran inexplicablemente más borrosos.
Hay momentos en los que el juego original usa texturas como fondo a modo de trampantojo que en el original no se notan y que en PS2 se hacen muy evidentes. Se podrían perfectamente haber dejado las texturas de los personajes sin tocar, ya que al comprimirlas tanto deslucen bastante. El propio Indy tiene un modelado más sencillo, su sombrero no arroja sombra sobre su rostro, en el que ya no se aprecia su cicatriz del mentón, y por alguna razón le falta pelo en su sien izquierda, dando la impresión de que le pasa algo raro a su cabeza. Sirva como muestra la siguiente comparación de texturado y de elementos del interfaz:

Sabiendo que la PS2 movía cosas como Tomb Raider Legend y Anniversary, o Metal Gear Solid 3, se podría haber subido la calidad de algunos elementos.
Aunque en realidad, a decir verdad estas diferencias no se hacen tan patentes una vez se juega en la pantalla del televisor, si bien la versión de PS2 funciona a 25 fotogramas en versión PAL, muy lejos de los 60 de la versión de Wii, aunque en esencia son el mismo juego y, si sabéis disculpar las carencias gráficas. Podéis apreciar mejor la diferencia en movimiento en este video:

Si bien los gráficos han sufrido un recorte, no es el caso del control, que está MUY bien adaptado, mapeando los controles de pelea a los botones del mando, haciendo las luchas incluso más satisfactorias que las de La Tumba del Emperador en la misma máquina. Algunas de las acciones que más hubiesen perdido sin control de movimiento se han trasladado brillantemente. Así, el látigo se usa con el stick derecho en lugar de un botón, teniendo así que mover el stick en la dirección en la que queremos dar un latigazo o tirar de un objeto, aproximándolo a la idea de hacer un gesto físico. La cámara queda también mapeada en el botón derecho, haciéndola más accesible que la cruceta del wiimando. Paradójicamente, a pesar de ser una conversión de Wii se controla mejor que el juego anterior de Indy en PS2.

Por desgracia, se pierden los modos extra adicionales y el cooperativo a dos bandas, así como el Destino de Atlantis. El tutorial de los controles con el socarrón Indy hablando tampoco está, y también hay ausencias inexplicables como la imágen de la brújula en las pantallas de carga, siendo aquí una mera pantalla negra con un texto. Aún a pesar de todas estas carencias la versión de PS2 sigue siendo una forma decente de disfrutar de la aventura, y se puede jugar en formato 16:9 si configuramos la consola así desde el menú de arranque.

Pasando a la versión de PSP, la filosofía de sacar partido a las ventajas de cada plataforma hace que el título de la portátil de Sony sea totalmente diferente. Amaze creó un juego con etapas más breves y directas, a tono con la naturaleza de una consola portatil, que permitiesen el juego en ráfagas cortas y sin consumir excesiva batería. Visualmente el juego no luce mal, pero habida cuenta (una vez más) que la portátil contó con impresionantes conversiones de Tomb Raider Legend y Anniversary que apenas sacrificaban en lo visual, este juego está algunos peldaños por debajo, con escenarios más vacíos y menos libertad de movimiento.
La historia es más o menos la misma salvo algunos detalles menores. Por ejemplo, en lugar de empezar en Sudán tenemos un prólogo en Panamá en el que vemos la relación entre Magnus Völler e Indy antes de que desapareciese el profesor Kingston, y el propio Indy narra en su diario sus impresiones entre pantallas, lo que ayuda a dar contexto y rellena algunos flecos que en la versión de Wii aparecían más repentinos.

En lo jugable, se hace mucho hincapié en los combates, con un sistema de combos y la posibilidad de usar objetos del escenario, aunque también hay puzzles y “tiroteos”. Mención especial a dos de estos puzzles: uno en el que tenemos que mover con nuestro cuerpo un enorme péndulo y derribar unas puertas marcadas con números, y otro en el que tenemos que usar una catapulta para derribar los sillares de piedra de un muro, calculando trayectoria al estilo Angry Birds, y entrar en un templo. Cada pantalla tiene una serie de desafíos (completarla antes de x tiempo, arrojar a x enemigos por ventanas…) que nos dará puntos de Fortuna y Gloria con los que desbloquear más energía, poder de ataque, etc.

Lo malo es que esta versión tiene unos puntos negativos a tener en cuenta. Si bien habrá varias ocasiones en las que personajes como Maggie nos ayudarán combatiendo a los enemigos, nos obligarán a estar pendientes de su vida, ya que si mueren perderemos, pero además hay segmentos que también tienen esta naturaleza de escort mission, en los que tenemos que resistir un tiempo mientras los enemigos tratan, por ejemplo, de cortar varias cuerdas de un puente colgante a la vez, las cuales cuentan con barras de vida. Especialmente infame es una sección en la que tenemos que evitar que varios telegrafistas envíen un mensaje en extremos opuestos de una habitación mientras toneladas de enemigos nos dan la del pulpo. En realidad, estas secciones serían hasta divertidas si no se prolongasen tantísimo.
El juego se hace un poco repetitivo, con menos exploración, porque al final muchas zonas se reducen a machacar a todos los enemigos, con el tiroteo ocasional, y estos tiroteos a bordo de vehículos son paradójicamente sosos y desaboridos, ya que, mientras estamos montados en un vehículo, no podemos apuntar, sino que la retícula “orbita” haciendo ochos y debemos pulsar el botón de disparo cuando pasa por encima de un enemigo, lo que alarga la situación y la hace algo aburrida. Por lo tanto, recomendamos la versión de PSP solo después de haber jugado al título principal, aunque sigue siendo un juego entretenido.

Por último, está la versión de Nintendo DS, que es la que difiere de forma más salvaje con respecto a las otras, prescindiendo de prólogos (el juego empieza en San Francisco) y sustituyendo Estambul por París. Tiene una perspectiva cenital, y usamos el Stylus en la pantalla táctil para golpear a los enemigos y dirigir a Indy. De vez en cuando, haremos uso de la caja puzzle Meribah, el la cual tendremos que empujar elementos y usar el micrófono de la consola. La historia está contada por viñetas y, por desgracia, no hay diálogos hablados, aunque la música de las películas sí que está presente.
El aspecto visual es muy humilde, incluso para la portátil, habida cuenta de que esta máquina contó con el meritorio Metroid Prime Hunters casi de lanzamiento. Solo podemos recomendarla para fans muy acérrimos de la máquina, aunque hay que darle el mérito de tratar de sacarle partido a las virtudes de la pantalla táctil y del micrófono. Podéis verla en movimiento en el siguiente video:

Jugando hoy a El Cetro de los Reyes

Por desgracia, los aficionados no lo tienen fácil para disfrutar de este título. Las copias físicas no son tan fáciles de conseguir de segunda mano como otros títulos más ubícuos, aunque si uno busca bien aún puede hacerse de una por un precio razonable. Esta es la opción que recomendamos ante lo imperfecto de su emulación a día de hoy.

Más allá de las propias consolas, la inmerecida mala fama del juego ha hecho que se desatienda su emulación, siendo necesarios ajustes y compromisos por parte del usuario.
La versión de Wii puede jugarse en el emulador Dolphin, pero es necesario ir a las opciones gráficas, a la pestaña arreglos temporales (hacks) y desmarcar en la opción “Ignorar Cambios de formato” (Ignore Format Changes). De lo contrario, una neblina púrpura lo invade todo:

Aún así, el juego se cuelga en diferentes puntos, como antes de pilotar el avión o tras llevar a Suzie a la oficina de su abuelo. Por lo tanto, para poder continuar es necesario disponer de un archivo de partida de guardado al 100%, para acceder a la siguiente pantalla desde el menú cuando se congela la carga entre las mismas. Hay tramos que están justo después de cinemáticas y antes de un punto de control que incluso con una partida al 100% son inaccesibles, por loq ue podríamos perdernos partes de la historia. Esperamos que en un futuro se atajen estos problemas. Por otra parte, sin un adaptador bluetooth para usar el mando la jugabilidad se resiente, precisando configurar controles específicos para cosas como la inclinación al pilotar el avión.

Antes que emular la versión de Wii, recomendamos emular la de PS2 (siquiera porque puede completarse la campaña en su totalidad) usando PCSX2, aunque la emulación de esta versión tampoco está exenta de problemas. Para que los efectos de bloom queden correctamente alineados, es necesario ir a los ajustes del plugin de video, marcar la casilla “Enable HW hacks”, pulsar en el botón “Advanced Settings and Hacks”, y en el menú que se despliega cambiar los valores de Texture Ofssets a X: 300 e Y: 390. De lo contrario, los efectos de iluminación y destellos estarán descuadrados y se superpondrán a la imagen:


La versión de PSP no requiere de ninguna configuración adicional, se puede jugar con el emulador PPSSPP como cualquier otro juego. Lo cual es un poco una pena, porque es menos inspirada.
En cuanto a la versión de Nintendo DS, si a pesar de su calidad estamos dispuestos a emularla, hay que buscar un emulador que permita el uso del micrófono, de lo contrario no podremos resolver los puzzles de la Meribah.

El juego de Wii ¿un juego injustamente denostado?

La cantidad de vitriolo vertido contra el juego aún hoy es sorprendente, heredera de factores que poco o nada tenían que ver con el título en sí. Como ya hemos comentado, la expectación de unas versiones para Xbox360 y Ps3 que jamás pasaron de las etapas iniciales de desarrollo no ayudó, pero hay que tener en cuenta que también estaba muy próximo en el tiempo el estreno de Indiana Jones y la Calavera de Cristal, película que había recibido una mala acogida por parte de la comunidad de internet y cuya sombra aún se proyectaba sobre este título.
De igual manera, la propia Wii como plataforma estaba recibiendo su buena ración de rechazo, identificada por cierto sector de jugadores como una consola “gimmick” orientada a juegos casuales y títulos “shovelware”.
No hay que dejar de entender que hacia 2009 el público tradicional no había tenido contacto alguno con los controles de movimiento o los giroscopios como los que lleva hoy todo móvil. Los smartphones aún no estaban tan extendidos como hoy (el primer y exclusivo Iphone se había estrenado en 2007, y el primer Galaxy llegaría el mismo 2009). La mayoría de gente aún usaba terminales clam-shell. Y si bien hoy nos parece lo mas normal del mundo girar la muñeca para rotar la pantalla, orientar un mapa de Google Maps o jugar a juegos, en aquella época aún había una memoria muscular implantada en la mente de los jugadores según la cual para hacer algo en un juego se debía pulsar un botón y no mover la mano.

Las personas que nunca habían jugado a juegos se subían al carro de Wii Sports con los brazos abiertos, pero El Cetro de los Reyes es un título más tradicional, del tipo orientado al jugador que completa campañas mando en mano, el cual tenía la percepción negativa de que para jugar a este juego tendría que dar bandazos con los brazos en el aire, o directamente se negaba a probarlo o adaptarse. Hemos visto reviews en YouTube donde el analista se queja de tener que apuntar y cubrirse al mismo tiempo alegando que es muy complicado, cuando esto se lleva haciendo desde el primer Time Crisis.
A día de hoy, y con cosas como la VR, agitar la muñeca para restallar nuestro látigo nos parece de lo más normal del mundo, pero la mala fama aún se cierne sobre este juego.
En parte se debe a que la época en la que se lanzó el mismo fue también el inicio de la hipérbole al extremo al opinar en Internet, y no solo en foros, sino, desgraciadamnete, en prensa seria. La gente a la que no le gustaban los controles de movimiento exageraba enormemente como defecto este factor. Aún hoy hay gente que se refiere a este tílulo como “ese que solo vale la pena comprar porque trae Fate of Atlantis”,  lo cual directamente es cruel, y recuerdo con tristeza un medio que, con muy poca imparcialidad, celebró como noticia en portada que un usuario había creado una carátula personalizada para cambiar la de El Cetro de los Reyes por otra de Destino de Atlantis.

Todo esto es una pena, porque el juego es una aventura digna del arqueólogo más icónico del celuloide, que no podemos sino recomendar a los fans. El que suscribe estas lineas lo tiene por uno de sus favoritos de Wii y espero haberle hecho justicia con este análisis. Si podéis haceros de una copia para Wii (o en su defecto PS2), y si una vez acabada la campaña podéis jugar con un amigo al modo cooperativo, no os arrepentiréis.

  1. Un análisis encomiable en todos los sentidos desde la redacción a las referencias ,se nota que le habéis dedicado tiempo y esfuerzo y por ende el resultado es muy reseñable.Es de agradecer el tiempo para compilar y exponer pantallazos ,detalles técnicos y jugables e incluso el ocasiones olvidado apartado de doblaje ,por ello de nuevo os agradezco el análisis y espero si no es mucho pedir que revisiteis este título en vuestro canal (despúes del goldeneye 😉 porque con la vuelta de tuerca de tus comentarios ,de seguro sale un gameplay redondo.

    1. ¡Me alegra mucho que te haya gustado!
      No descartes que juguemos este título en directo. Y si es caracterizados de Indy, mejor XD

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