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La revolución sandinista en los videojuegos: Contra y Metal Gear Peace Walker

Tal día como hoy, en 1979, los guerrilleros del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) derrocaban a la dictadura de la familia Somoza en Nicaragua, sustituyéndola por un gobierno democrático. La revolución en sí misma, y el conflicto que le siguió con la oposición armada organizada por Estados Unidos contra el nuevo régimen de perfil […]

Tal día como hoy, en 1979, los guerrilleros del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) derrocaban a la dictadura de la familia Somoza en Nicaragua, sustituyéndola por un gobierno democrático. La revolución en sí misma, y el conflicto que le siguió con la oposición armada organizada por Estados Unidos contra el nuevo régimen de perfil progresista de izquierda, han influenciado temáticas de varios videojuegos. Hoy, en concreto, vamos a hablar de dos de ellos directamente inspirados por estos eventos históricos: el ilustre Contra y el notable Metal Gear Peace Walker.

Contra, de títulos bombásticos y rebeldes pixelados

El arcade de Konami surgió en plena era de los shooters militares de scroll lateral, estimulados por la gran cantidad de cintas de acción de los 80 en las que soldados imparables se batían el cobre a base de metralleta en selvas exhuberantes.
Así, Contra aportaba su granito de arena (y plomo) con una jugabilidad que nos invitaba a disparar contra todo lo que se mueva. Si bien el juego no deja de ser un ecléctico pastiche de las películas de acción de la época (e incluso de ciencia ficción, con enemigos alienígenas claramente inspirados en la saga Alien), y su trama no tiene nada que ver con eventos históricos, desde el mismo primer momento manejamos a Bill y Lance meintras barren con todo en una jungla coronada por palmeras.

Hay varios títulos de la época que mostraban temáticas de rebelión, pero que veían su título cambiado a causa del estricto filtro de Nintendo of America, así, por ejemplo, “Guevara” de Famicom se vió transformado en “Guerrila War” de NES. Cabe especular que el hecho de que se escogiese por parte de Konami como título el nombre de un contigente contrarevolucionario empujada por ese tipo de motivaciones.
Sin embargo, la explicación más plausible es que se escogiese la palabra porque resulta pegadiza: el juego se lanzó apenas unos meses depués de que el escándalo Iran-Contra se hiciese público y estuviese en las noticias día sí, día también.

El primer uso del término “Contra” dentro del universo del juego se explica por primera vez en el manual de instrucciones de la versión arcade de Contra, y reiterado en la mayoría de los juegos de la serie (Shattered Soldier inclusive), como “un título galardonado a un soldado superior que posée capacidades cuasi-sobrehumanas, y que destaca en el uso de tácticas de guerrilla”.
Una prueba más de que la palabra se escogió por su sonoridad es que en japonés se escribe con los caracteres kanji de Kontora (魂斗羅). Esto es una forma de ateji, en la que los caracteres se usan por su pronunciación fonética y no por el significado inherente a los mismos.

Si bien no está claro que al juego se le llamase así deliberadamente por los Contras nicaragüenses, el tema musical del final del juego original sí que se titulaba “Sandinista” (サンディニスタ Sandinisuta), igual que los guerrilleros del FSLN.

Peace Walker, cuando los héroes virtuales participan de los acontecimientos históricos.

Puede que Metal Gear Peace Walker no sea el título más jugado de la saga, en parte por comenzar como título exclusivo de PSP, y luego como añadido a una recopilación HD que la mayoría de gente compró para rememorar las entregas de PS2. Sí obstante, fue un juego muy bien acogido y, al igual que el resto de la saga, se inspira fuertemente en el contexto histórico en el que su argumento tiene lugar.

La aventura nos lleva a Costa Rica en 1974, a causa de un encargo aceptado por la compañía paramilitar privada de Snake, Militaires Sans Forntiers (MSF). Una vez allí se encuentran con un grupo de sandinistas retenidos por Peace Sentinel en Costa Rica, en una acción conjunta de la CIA y el gobierno de Somoza.
En un principio nuestro primer objetivo es contactar con el comandante de la unidad sandinista, a fín de que nos preste su apoyo, pero por desgracia este ya ha muerto a consecuencia de la tortura, por lo que su hija Amanda ha pasado a tomar el mando en un momento en el que están perdiendo la guerra, cada vez con menos recursos.
Los miembros del FSLN confunden a Snake, que va tocado con una boina, con Che Guevara, y tras las presentaciones oportunas le proporcionan su respaldo, alojandose temporalmente en el cuartel general de MSF y ayudando a combatir a los mercenarios de la CIA. Amanda se iría de MSF a principios de 1975.

Aunque las aciones de Snake tienen lugar en Costa Rica, y le ponen una vez más contra las cuerdas para evitar una guerra termonueclear mundial, se deja entrever que, en el universo ficcional de Metal Gear, sin su intervención la CIA habría logrado traspasar la frontera con drones pilotados por IA (apodados como “colibríes” por los revolucionarios), lo cual hubiese cambiado las tornas y los sandinistas no habrían logrado alzase con la victoria.

 

Y hasta aquí el cómo una revolución inspiró dos títulos de forma muy diferente. Este es, sin duda, un mes cargado de tintes revolucionarios: ya comentamos el juego de Independence Day para celebrar el 4 de Julio estadounidense, y el pasado 14 de Julio se conmemoraba el aniversario de la toma de la Bastilla, que según sugerencia de Danisensei se puede celebrar jugando a Assassins Creed Unity.
La fecha de hoy os puede servir como excusa para intentar batir el Contra una vez más, o revisitar alguna de las misiones de Peace Walker. Además, ambos juegos (uno en modo local y otro a través de internet), se pueden jugar a dobles. ¡Buscad a un amigo, y desatad vuestro espíritu revolucionario!

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