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Top 5 niveles de videojuegos con nieve

Repasamos algunos de los mejores niveles con nieve de los videojuegos. ¡Qué fríooo!

Nieva copiosamente en gran parte del país, y las tierras manchegas gamuzinas han alcanzado records de temperaturas bajas. La meteorología no invita mucho a salir a la calle, pero esta estampa tan invernal no tiene por qué desanimarnos, nuestro hobby cuenta con numerosos títulos con los que disfrutar de gélidas ventiscas con un mando en las manos, y sin renunciar al calorcito de casa: abrigaos bien y acompañadnos de los niveles más memorables de videojuegos donde la nieve es la absoluta protagonista.

Cima de la Montaña (Rise of the Tomb Raider)

La nieve y el hielo son un elemento recurrente en la saga Tomb raider: a las cuevas congeladas de la primera entrega, le siguieron en las secuelas lugares como el Tibet, la Antártida, Rusia… Lara Croft está acostumbrada a pasar frío. Pero es la última (y excelente) aventura de la intrépida arqueóloga la que nos muestra una de las representaciones más impresionantes a nivel visual de la escalada extrema a una cumbre virgen.
En los primeros compases del juego, Lara intenta coronar un pico impraticable en medio de un tiempo horroroso. Las paredes de hielo azul y semitransparente cediendo bajo nuestros piolets, y la nieve acumulada que apartamos como buenamente podemos a nuestro paso nos dan la bienvenida a este bello e inhóspito lugar.

Shadow Moses (Metal gear Solid)

Solid Snake, el agente especial con el nombre más fálico de todos los tiempos, cambiaba las habituales junglas de las entregas para el microordenador MSX por un paraje radicalmente opuesto: una instalación de desactivación de armas nucleares en las árticas latitudes de Alaska.
Tras entrar en la isla con un equipo de buceo a través del puerto de carga, un ascensor nos llevaba a una superficie azotada por las inclemencias del tiempo. La nieve no solo nos metía el frío en los huesos, sino que tenía un inesperado efecto secundario: las huellas de nuestras pisadas no pasaban desapercibidas a los guardias, que seguían nuestro rastro intentando dar con nosotros, poniendonos la labor un poco más dificil. Eso si nuestras raciones no se congelaban al estar expuestas a las bajas temperaturas, impidiendonos utilizarlas hasta que se atemperasen.

Phendrana (Metroid Prime)

Las aventuras de Samus Aran siempre han llevado a los jugadores a toda clase de entornos, desde cavernas magmáticas hasta redes de túneles sumergidos bajo el agua. En su estreno en la GameCube de Nintendo, la cazarecompensas tuvo que visitar los glaciares de Phendrana, una impresionante zona abierta donde los carámbanos gigantes nos proporcionaban plataformas con las que atravesar los lagos helados, mientras nos guarecíamos de la nieve en los túneles de hielo, en cuyas paredes lisas podíamos ver reflejada la armadura de la protagonista, sin la protección de la cual sería dificil sobrevivir a las bajas temperaturas. Eso si la silueta proyectada por la sombra de Ridley al sobrevolar el área no nos hiela la sangre antes…

Severnaya (Goldeneye)

Los fríos siberianos no son ajenos a James Bond ya que, por custiones de coetaneidad en una saga de novelas y películas tan longeva, durante la guerra fría tuvo que lidiar muchas veces con espías soviéticos. Sin embargo, fue en los circuitos de la 64 bits de Nintendo en los que el agente del MI6 tuvo más apuros con el blanco elemento, en una enorme llanura difícil de atravesar en la que los enemigos se camuflaban muy bien, atrincherados en las zanjas de servicio, mientras intentábamos no ser vistos yendo de cabaña en cabaña, con las enormes antenas de radar como única referencia geográfica.
El nivel repetia más tarde, pero esta vez de noche, limitando enormemente la visibilidad y convirtiendo paradójicamente una de las zonas más abiertas del título en una de las más claustrofóbicas.

Cool, Cool Mountain (Super Mario 64)

Coronando nuestra lista tenemos al rey de los niveles nevados: Esta particular etapa de la primera aventura tridimensional del icónico personaje de Nintendo lo tenía todo: hombres de nieve, corrientes de aire en puentes de madera, lagos congelados con hielo que tendremos que romper, cabañas, pingüinos a los que retar a una carrera (que en principio parece irónico por lo limitado del movimiento de estas aves, hasta que nuestro rival se tira en plancha y se empieza a deslizar más rápido que un campeón olímpico de bobsleigh), y un tobogan con una melodía realmente pegadiza.
Cualquier persona que haya jugado a Super Mario 64 recuerda haber arrojado a Tuxie, el bebé pingüino, al vacío de los barrancos por accidente… o de forma deliberada. (Y si nos lo intentábamos llevar una vez se lo habíamos entregado a su madre ésta nos perseguía furiosa.)

¿Echáis alguno de menos en nuestra lista? ¿Cuales son los niveles nevados que más os han marcado como jugadores? No tengáis reparos en contarnoslo en los comentarios, os prometemos que no nos quedaremos helados…

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