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Detective Pikachu: la película del momento

Analizamos la película más “realista” de Pokémon

Hace apenas unos días que se estrenó la película de Detective Pikachu y ha recibido más de una crítica positiva. Si eres una de esas personas dudosas en si merece la pena verla o temes que deje a la famosa franquicia de monstruos de bolsillo en mal lugar, en este artículo te daremos información para que puedas juzgar mejor (y tranquilos, no habrá spoilers). 

Bien, la primera duda que le entra a alguien sobre esta película es, sin duda, el apartado gráfico. ¿Cómo se trasladan a la vida real unos seres que estamos acostumbrados a ver solamente en animaciones? Y es normal tener miedo al respecto teniendo en cuenta la reciente polémica con el diseño de Sonic para su película. Pero después del estreno, la mayoría de los fans de los juegos han respirado tranquilos. Y es que el apartado visual está muy logrado en esta película. Todos los pokémon, o al menos la gran mayoría, están trasladados manteniendo la forma y aspecto de sus modelos 3D, pero adaptados de una manera realista. Un ejemplo es Charizard, al cual ya podíamos ver en uno de los trailers. El pokémon de fuego tiene el aspecto que suele presentar, pero como buen lagarto, se ha adaptado su piel para que no sea el típico color naranja de los juegos, sino que esté llena de escamas y dé una sensación de realidad, en vez de simplemente parecer una animación que se ha puesto de manera cutre sobre la vida real. Esto se da durante toda la película,  especialmente en los primeros minutos, permitiendo al espectador disfrutar de la sorpresa de ir descubriendo la adaptación de cada especie Pokémon.

Si nos fijamos en la adaptación en cuanto a temas no gráficos, es decir, en lo referente a cómo la sociedad real sería si hubiese pokémon en ella, es bastante aproximada. Se ven situaciones cotidianas en las que los humanos se apoyan en los pokémon para hacerlas más sencillas o eficientes, ya sea cocinando, cargando peso… Pero también se puede entrever el lado negativo de esta coexistencia, y es que teniendo a unas criaturas con tanto poder y tantas habilidades, es muy sencillo usarlas para el mal. Aparte de esto, aunque la trama ocurra en una ciudad “utópica” donde no hay combates ni Poké Ball, lo que facilita la labor de los animadores, sí que se han atrevido a representarlos en algunos momentos y a mostrar conversaciones y pósteres haciendo referencia a otras regiones y a la Liga Pokémon, lo que deja las puertas abiertas a que en algún momento se haga algún nuevo film cuya historia tenga más que ver con la saga principal de juegos.

Y aunque en este tipo de película el apartado gráfico sea importante, tampoco se le va a ignorar el argumento, ya que también es un factor muy importante para disfrutar el film. Bien, lo primero que hay que aclarar es que, si alguien ha jugado el juego, no puede esperar una gran semejanza entre el mismo y la película (ya haré otro artículo al respecto en el futuro), lo cual es lógico si se tienen en cuenta dos factores: lo primero, que no es el mismo medio una película que un videojuego, y por tanto no vas a contar una historia de la misma manera en ambos; y lo segundo, el público al que va dirigido, ya que mientras que el juego va dirigido a un público más infantil, la película intenta llegar también a un público adulto. Teniendo esto en cuenta, si bien el argumento del largometraje no es tan sofisticado como el de una auténtica película de detectives, cumple a la perfección su función de entretener. Tiene algunos clichés, escenas “típicas” y algún agujero en el guión, como todas las películas, pero por lo general hay partes donde soltar unas cuantas carcajadas y otras donde ir descubriendo la trama con curiosidad; en general, se puede pasar un buen rato viéndola.

Por ir concluyendo, esta película permitirá disfrutar tanto a los más jóvenes (aunque para ellos pueda resultar un poco confusa) como a aquellos que vieron a Pokémon nacer en sus orígenes pixelados, verlo evolucionar hasta llegar al 3D y finalmente ver cómo se hace realidad eso que todos decíamos de pequeños en algún momento de “¿Te imaginas si en el futuro hiciesen un juego de Pokémon como la vida real?“.

      1. ¡Eso te lo pudo decir ya! ¡Me ENCANTAN! No hay nada de Uncanny Valley, son tal y como nos habíamos imaginado que serían en la vida real. Y quien diga que no quiere un Pikachu (o un Snorlax, OMG, Snorlax!) como el de la peli miente como un bellaco.

        1. ¡Jajajaja! Me alegra saberlo, la verdad es que tienen que tener un currazo increíble detrás, mis felicitaciones a los animadores.

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