Analizamos Focus on You, el majñisimo visual novel de PSVR en el que conocemos a Yua, la pizpireta aspirante a diseñadora de moda.

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Especial San Valentin VR: Focus on You

Amores de instituto

Llega la señalada fecha del día de los enamorados, y aquí en Gamuza queremos seguir celebrando esta festividad con vosotros con otra review de nuestro especial VR.
A pesar de que la temática se presta mucho al género de las visual novels, y que este, a su vez, parece el marco perfecto para experiencias y aventuritas ligeras en VR, no se ha prodigado demasiado por los lares de las PSVR. Pero si bien el otro título que hemos analizado hoy, Summer Lesson, resulta simpático, y también tiene ese toque de “experimentar el valor de la amistad”, no podemos decir que se trate realmente de un título en el cual el romance sea una de sus características definitorias (está, de hecho, ausente).
Sin embargo, Focus on You, el título que nos ocupa en la presente review sí que se ajusta 100% a los ánimos románticos y almibarados de esta fecha tan señalada, y poco hay en el catálogo de VR que nos permita experimentar esas sensaciones tan agradables de los recuerdos del verano y la juventud. Si bien no es la experiencia romántica VR definitiva, es un juego muy majete a tener en cuenta.

Ya hicimos una brevísima reseña de este juego en nuestro artículo de recomendaciones sobre las últimas grandes rebajas de PSVR, en el que cubrimos las bases, pero en apenas un párrafo apenas pudimos tratarlo en profundidad. Aprovechando el espíritu del día de San Valentín, por hoy vamos a dejar de lado experiencias VR de robots espaciales o criaturas que explotan, y sumergirnos en una historia que, lejos de resultar involuntariamente incómoda, es tan maja, tan inocente, que no podemos sino admirar a esta adorable pareja conforme toman los primeros pasos de su relación.

De aficiones comunes, el fotógrafo y la diseñadora

El protagonista se nos presenta como un estudiante de instituto que alterna sus lecciones y su trabajo a tiempo parcial en una cafetería con sus aspiraciones a ser fotógrafo. Armado de su cámara y su portátil, alterna los días entre su habitación trabajando en sus archivos digitales, y sus escapadas al exterior en busca de motivos pictóricos que fotografiar. Al principio del juego y como si fuera un sueño, se cruza con una chica vestida, literalmente, de Alicia en el País de las Maravillas, que desaparece fugazmente de su objetivo.
De forma casual, mientras trabaja en la cafetería, conoce a Yua, una chica de su mismo instituto que sueña con ser diseñadora de moda. En un principio, esto supone un nexo entre las aficiones de ambos: Yua es la Alicia disfrazada con la que se cruzó en el parque. Él necesita un modelo para su trabajo fotográfico, ella necesita quien la ayude con sus sesiones de modelaje en las que muestre sus diseños textiles.

 

Este es el punto de partida que nos irá haciendo saltar de escena en escena de un argumento tan lleno de situaciones a cual más cuca y simpática. En cada nueva escena, y al contrario que en Summer Lesson, se nos da una serie de entornos interactivos en los que siempre podemos usar objetos del escenario para diferentes cosas. Así, una de las primeras cosas que debemos hacer en la cafetería en la que trabajamos es demostrar nuestras dotes como baristas a Yua y elaborar la bebida que creamos va a agradarle más. En los interludios entre episodios podemos hacer uso de nuestro teléfono movil, recibiendo mensajes de nuestra hermana (con la cual no nos llevamos demasiado bien) o los locos de nuestros amigos, además de mantener conversaciones con Yua. Con los move controllers podemos hacer uso de ambas manos y usarlas como cursor o para manipular los items que tengamos a nuestra disposición, siendo el más importante la cámara.

Porque si bien la relación entre los dos adolescentes es uno de los pilares de esta experiencia VR, la fotografía es el otro eje sobre el que gira el juego. Como nexo de unión y plato fuerte de estas escenas que se nos van presentando, estan las sesiones fotográficas con Yua, que si bien empiezan de forma más amateur, en el rellano de la escalera del instituto en un receso entre clases, luego irán incorporando los diseños de Yua y localizaciones más bocólicas. Durante estos momentos, podemos tratar de elegir el encuadre más adecuado, y tratar de captar las mejores poses de Yua. Luego podemos organizar y revisitar estas fotos en nuestro album virtual.

Mejillas ruborizadas

Reiterar que el juego no es un dating sim, aquí no hay medidores de afecto, ni regalos. El foco (nunca mejor dicho) se pone en la historia, a modo de visual novel en VR. Cada equis tiempo se nos da la opción de elegir entre distintas opciones de diálogo. Por desgracia, aunque estas elecciones hacen que las escenas varien ligeramente, el argumento se mantiene más o menos inalterado, lo que le resta rejugabilidad. Cuando acabemos, eso sí, podemos rejugar cualquier escena eligiendo distintos atuendos y peinados para Yua, a fin de hacer más variadas nuestras sesiones fotográficas y seguir aumentando nuestro album de fotógrafos amateurs. Es un poco la antítesis de Summer Lesson, ya que si bien en aquel tampoco ofrecía muchas opciones de interacción, ni había un argumento o hilo conector como el de aquí, el gameplay mediante subida de atributos invita a rejugar partidas cortas, Focus on You ofrece varias opciones y cosas que hacer en cada situación, pero al estar tan atado a la historia y al no contar esta con ramificaciones, no da tantos incentivos para jugarlo de nuevo.

Pero no podemos negar que la forma en que dicha historia está presentada toca la fibra sensible al estilo de los comics shoujo centrados en las tribulaciones veraniegas de los amores estivales. Aunque experimentamos la trama desde los ojos del protagonista, su trasfondo está tan presente que el personaje está suficientemente definido (sus hobbies por los objetos de su habitación, las conversaciones con sus amigos…). Ambos están presentados de forma más adolescente y aniñada que Hikari de Summer Lesson, al ser estudiantes de los primeros años de secundaria, resultando ambos personajes monísimos.
Los gráficos, sin llegar al nivel de excelencia de Summer Lesson, rayan a muy buen nivel (especialmente en PC). Los escenarios son grandes, vibrantes, y llenos de detalle y mobiliario, el modelo de Yua en particular, a pesar de tener cierta estética anime, está muy bien conseguido, sus expresiones faciales muy naturales, y su lenguaje corporal resalta su naturaleza pizpireta y despreocupada.
Hay momentos como la visita a la playa, en los que es imposible no perderse en la naturaleza candorosa del título, disfrutando de cosas tales como que los pececillos se muevan por entre nuestros pies mientras paseamos cerca de la orilla (y que le hagan cosquillas a Yua)

A pesar de su brevedad, y de que la mayoría del tiempo resulta demasiado caro para lo que ofrece, este título coreano se las compone para ser tan, tan tierno, que merece la pena experimentarlo al menos vez, como los recuerdos de vacaciones veraniegas románticas que trata de emular.

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